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10 septiembre, 2015 - 2 comments

Madam Secretary o Hillary Clinton

Siempre he pensado que la serie Madam Secretary es una especie de acto de campaña pro Hillary Clinton para facilitar su camino hacia la Casa Blanca, no sé si esa es la intención de la CBS, pero al menos lo parece.

La serie nos muestra la importancia de una secretaria de Estado de media melena rubia, con gafas de pasta negra, ex miembro de la CIA y madre de familia, en el mantenimiento de la paz y la seguridad en EEUU derrotando todas las amenazas contra el mundo libre.

Por si nos quedara alguna duda de que la serie está inspirada en la figura de Hillary, en un ejercicio de anticipación a lo que hoy estamos viviendo, la serie envuelve a la protagonista en una oscura trama que le obliga a compartir información clasificada con su marido, fuera de todo protocolo, para que éste le ayude a resolverla.

(Ojo spoiler)

Para solucionar la situación, nuestra ficticia secretaria de Estado, atacada por compartir secretos con su familia, acepta primero el hecho de haber compartido material clasificado con su marido para apelar orgullosa después a su sacrificio personal dramatizando sus límites, dentro de los que se encuentran poner en riesgo a los suyos en pro de la seguridad nacional.

El nexo de unión con el escándalo de los mails de Hillary es inevitable: tanto en la realidad como en la ficción se cuestiona la capacidad de ambas mujeres para mantener los secretos en su sitio, a la vez que se les imputa el riesgo de poner en juego la seguridad de los EEUU.

“Si tienes que dar explicaciones, ya has perdido”, es una de nuestras frases de cabecera en Redlines. Si tienes que dar explicaciones es porque hay algo que no cuadra dentro de tu relato, es porque has dicho algo que no quisiste o debiste decir, o es porque se te acusa de haber hecho algo mal.

Es mejor no tener que darlas nunca, pero en política (y en la vida) lo normal es que tengas que hacerlo en algún momento. Y Hillary está en uno de esos momentos.

A Hillary se le achaca haber tratado asuntos de Estado desde su cuenta de mail personal, la cual carece de la seguridad necesaria para tratar este tipo de cuestiones. En una palabra, a Hillary se la “acusa” de incompetente en materia de Estado. Mencionar que es un golpe duro en su carrera por la candidatura sería una obviedad.

“La mejor forma de gestionar una crisis es prevenirla”. Esta afirmación también nos encanta. Y Hillary podía haberlo hecho de una forma tremendamente sencilla: utilizar una dirección profesional y otra personal (como hacemos la mayoría de los mortales).

El problema que tiene Hillary no es solo salir de esta crisis, sino demostrar que es una persona en la que se pueda confiar la seguridad nacional y la presidencia de los Estados Unidos de América.

Ya sabemos que la gestión anterior no da la victoria electoral, sin embargo la capacidad de proyectar la seguridad suficiente en tus votantes de que eres la persona idónea para dirigir sus vidas, sí.

Quienes seguimos la campaña de Hillary nos encontramos ayer con un mail en el que con un tono agradable y un estilo sencillo y directo, nos cuenta su historia, su versión de los hechos. Y no solo se queda ahí, reconoce su error por no usar dos cuentas de correo diferentes, la personal y la oficial, y asume la responsabilidad.

Resulta curioso que haya elegido el mail para gestionar una crisis creada precisamente por un mal uso del mismo.

El texto contiene con acierto 5 puntos necesarios en la gestión de cualquier crisis:

  • Tono directo: “I wanted you to hear this directly from me.”
  • Reconocimiento del error y asunción de la responsabilidad: “Not doing so was a mistake. I'm sorry about it, and I take full responsibility.”
  • Transparencia hacia las instituciones: “I want to be as transparent as possible. That's why I've provided all of my work emails to the government to be released to the public, and why I'll be testifying in public in front of the Benghazi Committee later next month.”
  • Transparencia hacia el ciudadano animando a plantear preguntas sobre el tema: “I understand that you may have more questions, and I am going to work to keep answering them. If you want to read more, including my emails themselves, please go here: https://www.hillaryclinton.com/emails/"
  • Cercanía: Hillary, siguiendo las normas de estilo implantadas en los mailings de la familia Obama, termina firmando con su nombre, sin apellidos, de la misma forma que probablemente termines tú cuando le escribes a un amigo.

A pesar del tino, esta crisis no se resuelve mediante un hecho aislado, este mail es solo una pieza de lo que esperamos sea un conjunto de acciones mucho más amplio. Echamos de menos la falta de argumentos para que sus grassroots puedan defenderla tanto en la barra del bar, en una conversación con amigos o en las redes sociales. Hillary necesita ahora una corriente de opinión favorable a ella.

Pero por encima de la estrategia hay cuestiones de otro ámbito que son igualmente determinantes. Se trata de la capacidad individual de aguantar la presión, de mantener el control sin responder a cada provocación o a cada insulto, de seguir hacia adelante con la cabeza y los pies en su sitio, sin humillaciones o arrogancias. Porque durante una crisis se juzga tu capacidad como dirigente, se juzgan tus valores y se juzga tu entereza, el saber salir cuando te ponen frente a las cuerdas, tu saber estar y mantener las formas. El reto es demostrar que eres una persona a la altura de las circunstancias.

Foto de cabecera: Flickr de Hillary For America bajo licencia Creative Commons (CC BY-NC 2.0)

16 junio, 2015 - 1 comment.

La peligrosa ingenuidad de Manuela Carmena

Se han escrito muchos análisis sobre la brillantez de la campaña de Manuela Carmena al Ayuntamiento de Madrid, sobre la creatividad de sus seguidores o sobre las excelencias de su equipo a la hora de gestionar las redes sociales en campaña.

Y a pesar de que buena parte de ello es cierto, sobre todo lo relativo a dar espacio a la creatividad de decenas de activistas, soy de los que piensa que de no ser por los dramáticos errores de la última semana de campaña de Esperanza Aguirre, que consiguieron hacer que buena parte del voto del PSOE optase por la candidatura de izquierdas con mejores posibilidades, ahora mismo estaríamos ante otro resultado muy diferente.

Pero vamos a lo que vamos, Manuela Carmena, tras prescindir de tener en su equipo un Dircom o un jefe de prensa (menudo ahorro), ha tardado 48 horas en tener "un problema de comunicación" que ha acabado con el cese del concejal Zapata tras una de las peores gestiones de crisis que recuerdo. Una gestión de crisis digna de ser estudiada en las facultades de comunicación como ejemplo de lo que NO hay que hacer:

  • Reacción lenta.
  • Sin análisis de la crisis ni estrategia aparente.
  • Sin un portavoz que sacase del foco a Carmena.
  • Con un solo canal de respuesta, las redes sociales.
  • Con una respuesta tan virulenta, mal concebida y peor ejecutada en las redes sociales que solo consiguió profundizar la crisis.

La conclusión parece evidente. Es más sencillo generar buzz en una campaña electoral, surfeando la ola cuando ésta viene a tu favor, que comunicar con eficiencia y profesionalidad desde una institución cuando esta ola de ilusión ya se ha desvanecido y lo que queda en los siguientes cuatro años son ataques y defensas posicionales.

Ya, ya sé que no es divertido, pero lo de gobernar suele ser bastante así, aburrido, estresante y feo, porque consiste en tomar miles de decisiones en cuatro años, decisiones que generan aplausos en unos y frustraciones en otros, y siempre, siempre, siempre, damnificados.

Manuela Carmena se ha convertido en un símbolo de cambio, y como tal debe actuar con responsabilidad, abandonando su adanismo y su ingenuidad cuanto antes y dotándose de herramientas y perfiles que mejoren su capacidad de llegada a la ciudadanía y le ayuden a superar todas las crisis políticas y de comunicación que se le presentarán en estos años.

Y sí, tendrá crisis, muchas crisis, solo hace falta leer los perfiles de su equipo de concejales para saber que de crisis va a andar sobrada.