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23 enero, 2019 - No Comments!

Whatsapp y la campaña “Below the line”

La razón de este cambio es evidente, Whatsapp se ha convertido en un arma de desinformación y contaminación masivas de procesos electorales en muchos países y regiones del mundo, convirtiéndose en el principal aliado del nacionalpopulismo desde la campaña en Brasil de Bolsonaro hasta la campaña andaluza de Vox.

El método es sencillo y tremendamente eficiente, y pasa por la contratación de agencias de comunicación para la fabricación al por mayor  de bulos y noticias falsas a granel en formatos con diseño supuestamente amateur, que apoyados en nuestros miedos, presunciones y complejos se comparten de forma acrítica y viral a través de esta herramienta, fundamentalmente por las personas más mayores.

Ya no son los partidos los que envían información con su logo y firma, sino tu compañero de trabajo, tu vecina, tu cuñada, o ese padre de familia preocupado que lo comparte en el grupo de "padres y madres del cole".

Si el emisor es conocido, genera confianza y se comparte.

Si no parece una campaña profesional, se comparte más.

Si no aparece el logo de un partido político, se comparte más aún.

y si además apoya una idea preestablecida contra los inmigrantes, sobre delitos escabrosos, o alertas sanitarias... se comparte hasta la extenuación.

Son campañas que además no son públicas, recorren el subsuelo sin poder ser fiscalizadas por el tribunal de cuentas y cuya misión es enfangar el terreno de juego para posibilitar el ascenso electoral de las opciones más radicales. Un verdadero peligro.

¿Bastará este recorte que está estableciendo Whatsapp para acabar con este tipo de métodos? No parece claro, pero al menos tendrá dos efectos interesantes.

  • Ralentizará la velocidad de infección, permitiendo contramedidas más efectivas.
  • Hará económicamente menos rentable su uso masivo.

 

 

 

 

 

Published by: César Calderón Avellaneda in General

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